
En el año 1937 la Dirección
General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción
Pública abrió un concurso para premiar canciones
de guerra, entre la que seleccionaría aquellas que
tuvieran, a la vez que un carácter popular, una cierta
dignidad literaria y musical. Se presentaron 117, de las
que solo 6, Uníos hermanos proletarios, Canto a la
flota republicana, Venguemos a los caídos, Himno,
Canto nocturno en las trincheras y Nueva humanidad, fueron
seleccionadas. (Carlos Palacio, "Colección de
Canciones de Lucha")
CANTO NOCTURNO EN
LAS TRINCHERAS
Texto: José Miguel
Ripoll
Música: Leopoldo Cardona
Al ronco vibrar del raudo
cañón,
se van las milicias que el pueblo forjó
forjando su fe con esta canción.
La muerte no importa,
la vida es muy corta;
si esclavo he de ser,
prefiero caer.
Sangre obrera que se vierte
con raudales de pasión,
tu semilla es pura y fuerte,
pan de sangre y de dolor.
El sol ya se fue, el canto
cesó,
centinela, alerta, vigila avizor
por la libertad y un mundo mejor,
centinela, alerta, vigila avizor.