| Kar
98k
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Nacionalidad: Alemania
Fecha: 1934
Dimensiones: Longitud total:
1.110 mm.; longitud del cañón: 600
mm.
Peso: Descargado:
3,8 kg.; con el cargador lleno: 3,94
kgs.
Sistema de alimentación: Cartuchos
de 5 tiros.
Calibre:
7,92 mm. x 57
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Alemania había combatido
en la Primera Guerra Mundial, hecha de trincheras y de desesperados
asaltos con bayoneta, armada con el Gewehr modelo 1898 ideado
por Paul Mauser: un arma excepcional por su robustez y seguridad,
de la que se fabricaron millones de ejemplares adoptados
por 26 países de todo el mundo, desde el pequeño Luxemburgo
hasta la exterminada China, desde México hasta Persia.
El Mauser
98 de infantería (Infanteriegewehr Modell 1898) tenía un
único y verdadero defecto: medía un metro y veinticinco
centímetros, demasiado grande para satisfacer la idea alemana
del nuevo tipo de guerra, basada en un alto nivel de movilidad,
todo lo contrario a la guerra de trincheras. Hay que subrayar
que ya en 1904 había aparecido una versión más reducida
del Mauser 98, es decir, la carabina modelo 1898a (Kar 98a)
destinada a la caballería, arma muy apreciada por las tropas
alemanas en el campo de batalla de la Gran Guerra, debido
a sus reducidas dimensiones (1,1 metros de longitud), a
pesar de que su construcción resultaba demasiado costosa
para una Alemania que quería rearmarse rápidamente, bien
y gastando poco, después de los dramáticos años de las humillaciones
impuestas por los vencedores en el Tratado de Versalles,
y de la inflación tan galopante que convirtió el marco en
papel casi sin valor, hasta tal punto que en enero de 1923,
un dólar costaba 22.400 marcos.
En 1933,
convertido en Canciller del Tercer Reich, Hitler asignó
la enorme cifra de 90 billones de marcos para el desarrollo
armamentístico. A comienzos de 1934 se constituyó la Heereswaffenamt
(HWA), es decir, la Oficina para las Armas del Ejército
que decidió rearmar las tropas con fusiles universales,
es decir, con un arma compacta que fuera estándar para todos
los cuerpos, dejando de lado la antigua idea de que tenían
que usar fusiles de distintas dimensiones para la infantería,
la caballería y la artillería. Efectivamente, para que sirviera
para todos, el nuevo fusil tendría un enganche para la correa
tanto en la parte de abajo (tipo infantería), como en el
lateral (tipo caballería), el taco de mira tendría que ser
regulable de 50 en 50 metros, comenzando por un mínimo de
100 metros para llegar a un máximo de 2 kilómetros. Finalmente,
la acción de armamento del viejo Gewehr 98 tenía que ser
modificada de forma que eliminase cualquier riesgo incluso
en el caso de un uso inapropiado del arma. En definitiva,
se quería un fusil muy seguro de usar, adaptado a todos
los cuerpos, económico y prácticamente indestructible.
A la
no fácil tarea de construir dicho fusil se apuntaron dos
firmas privadas: la constructora Sauer y la misma Mauser.
La Heereswaffenamt eligió el modelo de esta última, es decir,
el Original Mauser Standard Gewehr, que fue adoptado oficialmente
el 21 de enero de 1934 con el tradicional calibre 8 x 57
con el nombre de Karabiner 98 Kurz (abreviado Kar 98k: carabina
corta modelo 1898), la cual recibió el sobrenombre cifrado
de Adalbert. Dicho nombre tenía que ser utilizado en las
estadísticas que se refirieran a la producción y serviría
para confundir a los inspectores de las fuerzas aliadas,
encargados de controlar que Alemania respetase los tratados
en tema de desarme.
El Kar
98K era un arma de repetición manual con obturador giratorio-corredero
muy perfeccionado, aunque tampoco se la puede considerar
un arma modernísima (fue la última arma Mauser de uso militar
con obturador manual). Los mismos alemanes tenían guardados
en el cajón otros proyectos infinitamente más avanzados,
pero para los que les faltaba el dinero y el tiempo para
poder pensar en rearmar el nuevo gran ejército (en 1935
se restituyó el servicio militar obligatorio) con armas
demasiado evolucionadas, también porque sabían que los demás
países europeos no tenían nada mejor que el Kar 98k. En
efecto, esta carabina se demostró excepcional en todos los
campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial, en donde
fue el arma más usada como arma de ordenanza de las tropas
del Tercer Reich; todavía hoy la utilizan algunos países
para los soldados de segunda línea. Con su 1,10 metros de
longitud, el Kar 98k es extremadamente manejable, favorecido
incluso por su equilibrado peso, a pesar de la culata de
madera maciza; 3,8 kilogramos (sin munición ni bayoneta).
El cargador puede contener tan sólo 5 cartuchos (que se
introducen manualmente desde arriba uno a uno o a través
de una plaquita), pero su disposición en dos hileras permite
al paquete-cargador que no sobresalga de la culata, con
grandes ventajas prácticas y estéticas. El taco de mira
es del tipo con cursor (mucho más simple que el alza tangente
del Gewehr 98) con un corte en forma de "V"que se desliza
manualmente sobre una rampa giratoria, desbloqueando por
simple presión un pulsador lateral. La mira es de "V", colocada
en una base con rampa encajada a cola de pato, de forma
que pueda moverse lateralmente y regular de esta forma el
tiro en deriva. Sin embargo, el corazón de la Kar 98k, como
en los modelos que la han precedido, es el obturador con
sus dos robustísimas aletas de cierre colocadas en la culata
y una tercera aleta de seguridad colocada delante del manubrio
que se bloquea en un lugar apropiado del castillo, garantizando
en la acción una solidez a toda prueba, tanto, que este
tipo de obturador lo utilizan todavía hoy muchos armeros
muy famosos para realizar sólidos y precisos fusiles deportivos
de gran calibre. El mismo manubrio es un instrumento práctico
y eficiente que se pliega hacia abajo para evitar que se
enganche con el uniforme del soldado y con el pomo que se
coloca en la culata con una curvatura característica, pensada
para no obstaculizar lo más mínimo la sujeción con la mano.
También resulta muy valioso el seguro de tres posiciones
colocado en la garganta del obturador, dotado de una aleta
que se acciona fácilmente con el pulgar: con la aleta inclinada
hacia la izquierda el arma puede hacer fuego; en la posición
central, el fusil está en posición de seguro, pudiendo extraerse
y desmontarse el obturador con la aleta inclinada hacia
la derecha, el fusil está en seguro y el obturador bloqueado.
Es interesante la baqueta para la limpieza que viene colocada
dentro del cañón: de 25 centímetros de longitud (de 32 cm
a partir del año 1939), se tiene que unir con la de otro
fusil para poder ser utilizada. Una baqueta larga no cabría
en la culata de la corta carabina y, además, considerando
una producción de millones de piezas, incluso éste era un
sistema pensado para ahorrar dinero, tiempo de elaboración
y material. Tanto es así, que en los Kar 98k realizados
hacia finales de la guerra, la baqueta se eliminó completamente
(los destacamentos tenía que arreglárselas con los Reinigungsgerat
34 que tenían en dotación, es decir, con la caja metálica
que contenía los accesorios de limpieza, entre los que se
encontraba una cadenilla que servía para fijar una escobilla
que hiciera de baqueta), desapareció el enganche para la
bayoneta, y la madera maciza de nogal de la culata dejó
el puesto a la económica madera de haya.
Todas
estas y otras "simplificaciones" realizadas para disminuir
los costes, dieron vida en 1944 al denominado Kriegsmodell
(modelo para tiempo de guerra) en el que desaparece incluso
hasta el característico disco metálico perforado colocado
en el centro de la culata, disco que en el viejo Gewehr
98 contenía los datos del destacamento, mientras que en
el Kar 98k servía como instrumento para desmontar el obturador.
En los Kriegsmodell, este costoso disquete fue sustituido
por un simple pasador de hierro colocado sobre la culata.
A comienzos
de 1945 se llegó incluso a eliminar el muelle de acero que
ajustaba el cañón con la culata, sustituyéndolo por un común
perno de madera. Todos estos cambios no afectaron nunca
al modelo para los tiradores de élite, dotado incluso con
instrumento de mira telescópica de gran alcance Zf 4, de
1,5 aumentos, colocado en el lugar del taco de mira. Tampoco
afectaron a las refinadas versiones "de ciego" que, por
lo general, montaban una mira telescópica Akack de 4 aumentos
y disparaban cartuchos normales de 8 x 57, aunque seleccionados.
A propósito
de los cartuchos y de la política de ahorro impuesta por
las estrecheces económicas de los últimos meses de guerra,
hay que señalar un hecho curioso que, aunque por poco tiempo
y en mínimas cantidades, cambió el calibre del Kar 98 k.
Mauser realizó para las tropas que se encontraban en el
frente una serie limitada de fusiles preparados para el
cartucho 7,92 x 33 Kurz, cartuchos muy pequeños, menos potentes
y menos costosos que los originales, experimentados con
éxito en los fusiles de asalto Sturmgewehr 43; estos fusiles
tenían escrito en el cañón la recomendación "Nur fur Kurz
Patrone" (sólo para cartuchos cortos). Eran los últimos
aletazos de un gigante que se abatía por el peso de la superioridad
de los enemigos. El 18 de abril de 1945, a menos de un mes
de la conclusión de la guerra, Mauser dejó de producir,
y el Kar 98k salió como vencedor de la Historia para entrar
en el mundo de las armas legendarias. |